(Fuente: gifchile)
(Fuente: gifchile)
TODOS PODEMOS WEON !
Seeeeee….
asi con los xupapicos!
(Fuente: encapuchadoconsciente)
(Fuente: yo-elegi-vivir-contento)
MAÑANA MAÑANA!
Y ASÍ QUIEREN SER PROFESORES ESTOS VULGARES, ROTOS, ORDINARIOS…
(Fuente: estaasoy-yo)
Santiago 18 de Enero de 2013
DECLARACIÓN PÚBLICA - SANCIONADOS
POR PERSECUCIÓN POLÍTICA
Desde hace ya cinco meses 15 estudiantes hemos sido hostigados intensamente por la dirección de la Universidad Católica Silva Henríquez, la que inició un proceso de investigación o sumario por los hechos acontecidos el día 29 de Agosto del 2012 mediante el Comité de Ética Estudiantil, presidido por el ex Subsecretario del Interior Patricio Rossende Lynch durante el gobierno de Michelle Bachelet. Indagaciones con tintes de castigo ejemplificador, pero infructífera en cuanto a sus resultados, puesto que se puntualizan las responsabilidades de los hechos en su mayoría a estudiantes, dirigentes y ex dirigentes, quienes en algún momento de su carrera universitaria han presentado una postura crítica frente al modelo social-educativo, saliéndose de los márgenes dogmáticos e institucionales de la discusión que instaló la concertación en sus 20 años de inoperancia política, críticos ante el deterioro de un sistema educacional que se cae a pedazos, por más que el actual gobierno cree y cree súper-mega-híper-intendencias para “regular” el lucro, pero sin poner en tela juicio en ningún caso, el enriquecimiento del alto sector político-empresarial que se instala en las casas de estudio donde estudia la gente perteneciente a los quintiles más bajos (la educación privada), sacando provecho a costa del endeudamiento de miles de familias a lo extenso de todo el país.
Por esto, podemos manifestar que de lo único que somos responsables es de siempre expresar nuestro descontento con el actual sistema, apuntando hacia transformaciones estructurales, las que permitan recuperar la dignidad de nuestra educación, basada en principios que parten desde el apoyo colaborativo y el altruismo, pero en ningún caso en la competencia descarnada que desata hoy el mercado, inculcando desde pequeños en nuestras mentes antivalores como el oportunismo, el aprovechamiento del otro, el arribismo y la humillación. Por todo esto, enfatizamos y recalcamos que no operamos bajo esa lógica.
Pertinente al proceso sumario en sí, vemos nuestra sanción como un cerco que se extiende a nuestro alrededor provocando una muerte lenta, puesto que el fallo estipula una suspensión por un año. Por todo esto, vislumbramos extremadamente difícil nuestra reinserción, dadas las condiciones de ésta, ya que el juicio que cae sobre nosotros es de carácter político, buscando directamente nuestro arrepentimiento, y de no obtener este resultado, estamos más que seguros que la universidad al cerrarnos las puertas, no manifiesta ninguna certeza de volver a admitirnos en la condición de estudiantes comunes y corrientes, al igual que el resto de nuestros compañeros. En este sentido el discurso inclusivo salesiano, que manifiesta la UCSH, puede ser falso y engañoso.
Por todo lo que aquí se ha esbozado, es fácil apreciar que el daño ya está hecho, pues ante los ojos de la opinión pública se nos ha expuesto como ovejas descarriadas, según faltas que supuestamente cometimos, resultando nuestra sanción una forma de hacer penitencia. De esta forma, se intenta hacer pasar como legitimo un proceso irregular, a través del cual nuestros descargos y defensas han sido tergiversadas y sacadas de contexto para hacernos ver como violentistas irracionales, cuando en realidad en todo momento intentamos entablar un canal de diálogo, a fin de evitar la confrontación directa entre quienes se movilizaban y los funcionarios de la universidad, quienes no menos exaltados, buscaban dar término a la manifestación a través de métodos no menos violentos, los que a la larga aumentaban considerablemente la tensión y la algidez del contexto en que se desarrollaba la protesta de los estudiantes.
Luego de lo recientemente mencionado, queremos reafirmar que la idea central es expresar nuestro objetivo único; la reinserción y para ello llevaremos a cabo todo en cuanto tengamos al alcance.
Durante la primera fase del sumario, confiamos que su resultado nos sería favorable, puesto que más allá de las pruebas existentes en nuestra contra, tenemos plena confianza en que no somos agresores sino luchadores, ni violentos sino dispuestos a estar cuando se tenga que defender nuestra dignidad como estudiantes. Sobre las indagaciones, hay quienes consideran un error el haber confiado en aquella comisión inquisidora, y en ese sentido la resolución habla por sí sola, ya que arrojar los resultados cuando nuestros compañeros presentan más dificultad de apoyo es una clara muestra de cobardía. Además, creemos que las resoluciones se tenían desde mucho antes, sin embargo es algo que no hemos podido afirmar no por falta de voluntad, sino debido a la falta de acceso a las actas de sesión de la comisión de ética estudiantil, lo que da otro matiz oscuro a esta causa.
Por todo lo que aquí se ha expuesto, denunciamos que la resolución del sumario no tiene ninguna solidez legal, puesto que no existe ninguna prueba concreta, en palabras simples, el proceso es arbitrario y viciado.
Primero, falta notoriamente al principio de inocencia o presunción de inocencia, este principio corresponde a una garantía consagrada en la declaración universal de los derechos humanos, derecho efectivamente vulnerado por la comisión de ética estudiantil, que desde el inicio del proceso nos sindicó como culpables sin ningún tipo de pruebas, ni siquiera en su fase de resolución.
Segundo, no puede ser que la misma comisión que investiga el caso, resuelva y sancione, siendo coherente con una noción del derecho claramente “medieval”. Asimismo agregamos que en ningún momento las declaraciones fueron contrastadas de manera directa con los involucrados, lo cual se hacía sumamente necesario, más aún ante versiones de funcionarios que se presentaban confusas y contradictorias. De este modo, el minucioso trabajo de la comisión de “ética” estudiantil fue cortar y pegar partes de nuestras declaraciones de manera antojadiza, para interpretar lo que querían interpretar, el montaje fue armado de una forma poco inteligente, y es el ejemplo vivo del espíritu de la Ley de fortalecimiento del orden público, que no es más que la aplicación de la lógica del derecho del enemigo, planteado por el jurista y teórico del derecho Gunther Jakobs. En nuestro caso, los enemigos resultamos ser nosotros “los estudiantes” con nuestro reglamento, que es sólo para estudiantes o clientes de la UCSH como constantemente nos hacen sentir. Considerando que lo más ético sería un único reglamento de convivencia para toda la comunidad universitaria construido en conjunto por los distintos estamentos que conforman la universidad.
Conjuntamente, la mayoría de los suspendidos corresponden a miembros de la federación del año 2011 y 2012, de hecho 9 de los sancionados fuimos parte de la federación. Este tipo de medidas demuestra lo debilitado que se ve el sistema democrático al interior de las distintas casas de estudio, sobre todo en instituciones privadas, donde las decisiones se toman de manera jerarquizada, propio de cualquier empresa. Resultando de esta forma, que la voz de los estudiantes no tenga capacidad de injerencia en las resoluciones, por más que el consejo universitario nos dé dos votos, como es nuestro caso.
A través de la siguiente, emplazamos directamente al Sr. Patricio Rossende Lynch (PPD) ex Subsecretario del Interior durante el gobierno de Michelle Bachelet, actual Secretario General de la UCSH y Presidente de la Comisión de Ética Estudiantil, a referirse respecto a las irregularidades de éste proceso, como principal responsable de la injusta sanción de nueve ex miembros de la FEUCSH y demás dirigentes de la Universidad Católica Silva Henríquez.
Además, emplazamos a las autoridades de la Universidad Católica Silva Henríquez a referirse directamente al tema, y hacer pública su postura tal cual nosotros lo hacemos a través de la presente. En particular al señor Manuel Pérez Pastén, Vicerrector Académico, encargado de resolver en última instancia el sostener la sanción de la resolución tomada por el comité de ética estudiantil o pedir su revisión, según lo estipula el reglamento del estudiante de pre-grado en el artículo 53º.
Finalmente, DENUNCIAMOS abiertamente la persecución política existente en nuestra universidad que no sólo afecta al estudiantado, sino también al cuerpo docente. Deleznable y repudiable práctica que ha significado el despido reciente de tres profesoras de la carrera de Trabajo Social sin ningún tipo de justificación válida, ejemplo de esto es que una de ellas ejerció docencia en la UCSH durante 16 años, tiempo en que siempre presentó un intachable compromiso académico, aclarando que el verdadero motivo de su despido fue presentar empatía y apoyo irrestricto hacia sus estudiantes, es decir, por su compromiso con los derechos humanos y justicia social.
Aclaramos también que este tipo de problemáticas son transversales y se reproducen en lo extenso del sistema de educación superior, principalmente en el sector privado, lo que no justifica en lo absoluto semejante falta a la ética y a la transparencia.
Los estudiantes en Chile luchamos por nuestra educación porque es algo que nada ni nadie nos garantiza y valoramos enormemente el sobre - esfuerzo que hacen las miles de familias por financiar nuestros estudios, pero pensamos que corresponde a un desequilibrio que no podemos seguir reproduciendo.
FUENTE: https://www.facebook.com/feucsh.henriquez.

